Las sillas de ruedas ligeras garantizan al discapacitado físico su desplazamiento y adecuación a la vida diaria para poder llevar a cabo cualquier actividad. En concreto, las sillas de ruedas ligeras están especialmente indicadas para las personas con problemas en sus extremidades superiores que les impiden poder ejecutar con fuerza ciertas acciones.

Las personas mayores y los discapacitados con problemas de fuerza en sus extremidades superiores son los usuarios más indicados para las sillas de ruedas ligeras. Poseen múltiples opciones de ajuste y combinación, por lo que las sillas de ruedas ligeras se pueden adaptar fácilmente a las necesidades individuales de cada discapacitado.

Modelos de sillas de ruedas ligeras

Las sillas de ruedas ligeras Start M1 son el modelo más básico en este tipo de ayudas técnicas a los discapacitados físicos. El equipo básico incluye reposapiés separados, reposabrazos con altura ajustable y tapicería resistente. Tras este modelo de sillas de ruedas ligeras surgió la evolución con la Start M2 Effect con una amplia gama de selecciones y opciones. Estas sillas de ruedas ligeras pueden montarse según las necesidades y deseos individuales del paciente.

Para personas con un grado de apoplejía más elevado, los modelos de sillas de ruedas ligeras son las Start M3 Hemi, que poseen un espacio más ancho en los reposapíes que facilita el movimiento del usuario. Las sillas de ruedas ligeras M4 XXL tiene una gran estabilidad por lo que están especialmente indicadas para personas de gran peso. Soportan una carga de hasta 160 kilogramos y se usa sobre todo, en centros geriátricos. Por último, también está muy extendido el uso de las sillas de ruedas ligeras Start M5 Comfort. Esta silla es apropiada tanto para el cuidado activo como pasivo. Todas estas sillas de ruedas ligeras prestan una mayor comodidad a sus usuarios usando un cojín del tamaño y material más adecuado a las necesidades del discapacitado físico.