Las muletas de aluminio son, junto con las sillas de ruedas manuales y eléctricas, una de las ayudas técnicas más empleadas por las personas con problemas de movilidad. La muleta es un puntal rígido a través del cual se carga el peso corporal del usuario, ayudando a caminar a las personas con problemas en sus extremidades inferiores.

Las muletas de aluminio cargan el peso del cuerpo del usuario mientras éste se desplaza. Esto supone que se produce una sobrecarga en las extremidades superiores del paciente, lo que puede acarrearle problemas en las articulaciones de muñeca, codo y hombro. Los problemas derivados de esta sobrecarga son sobre todo dolor y tendinitis. Las muletas de aluminio más modernas ayudas a evitar estos problemas.

Muletas de aluminio, evitar las sobrecargas

La mayor innovación para evitar sobrecargas en las extremidades superiores del usuario son las muletas de aluminio con amortiguación. Estas muletas de aluminio con amortiguación han sido concebidas y estructuradas para resolver las posibles sobrecargas de las personas con problemas de movilidad. Para ello, los dos tubos telescópicos que componen las muletas de aluminio están relacionados entre sí por un amortiguador. De esta manera, la carga corporal que se produce sobre las extremidades superiores al caminar es absorbida por dicho amortiguador y el impacto del choque desaparece.

Existen además otro tipo de muletas de aluminio como las axilares. Éstas ofrecen al usuario ligereza y confort, gracias a sus almohadillas en axilas y puños. Su diseño estilizado las hace muy seguras y garantiza la sujeción del usuario. Otro modelo de muletas de aluminio son las plegables, que pueden guardarse en cualquier momento. Su mango anatómico proporciona gran comodidad, pudiendo usarse durante todo el día. Cabe también destacar las muletas de aluminio cuadripodes. La altura de estas muletas de aluminio es regulable y sus cuatro patas garantizan una mayor estabilidad.